
Los perros no muerden porque sí, la mayoría de los perros muerden por una razón. Anter de acudir a la agresión, generalmente nos lanzan antes una serie de señales corporales o acústicas muy claras, pero hemos de estar dispuestos a escuchar su lenguaje. Este estudio nos muestra cómo determinadas maneras de comportarnos con los perros pueden terminar en una mordida, en muchos casos en la cara.
¿Por qué puede morderte un perro (en la cara)?

Las heridas por mordeduras de perros (en la cara) suponen un serio problema que además es relativamente frecuente.
Los objetivos de este estudio fueron determinar el comportamiento de las personas inmediatamente antes de ser mordidas por un perro y evaluar los efectos de la edad y el sexo de los afectados, así como el sexo y el tamaño del perro, en relación con la zona del cuerpo de la mordida y la necesidad de tratamiento médico.
Una persona inclinándose directamente sobre el perro, poniendo su cara cerca de la cara del perro y mirando fijamente al perro precedieron la mordida de los perros en un 76% (inclinarse sobre el perro), 19% (poner cara con cara) y 5% (mirar fijamente) de los casos, respectivamente (de un total de 132 incidentes).
Más de la mitad de las mordidas fueron directamente al área central de la cara de la víctima (nariz o labios). Más de dos tercios de las víctimas fueron niños, mientras que ninguna de las víctimas de la agresión fue el propio «propietario».

La edad y el género de las víctimas de la agresión y el sexo y tamaño del perro NO afectaron a la zona de la mordida. Sin embargo, como era de esperar, las personas que fueron mordidas por perros grandes necesitaron una intervención médica con más frecuencia que las personas que fueron mordidas por perros pequeños.
Por tanto, factores de riesgo tales como inclinarse sobre el perro, colocar la cara cerca de la cara del perro y mirar fijamente a los perros deben de ser evitados a la hora de encontrar un perro desconocido. Por otro lado, los niños deberían ser especialmente cuidadosos y estar supervisados (al menos las primeras veces) en presencia de un perro.
Véase: Rezac, P., K. Rezac & P. Slama (2015). «Human behavior preceding dog bites to the face.» Veterinary Journal 206(3): 284-288.
NOTA de LBC (La Brújula Canina): a pesar de que este estudio estuvo fundamentalmente centrado en mordeduras de perros «en la cara» de personas, podemos dar fe de que los mismos comportamientos por parte de las personas descritos pueden terminar en una mordida en cualquier otra parte del cuerpo.
¿Cómo puedes aplicar esto en tu día a día? Al igual que sucede con las personas, muchos perros no disfrutan con que personas desconocidas invadan demasiado cerca o demasiado rápido su espacio, o con el hecho de que los toquen sin ningún tipo de confianza previa. Por supuesto, detrás de toda regla hay una (o más) excepciones, y en este caso ocurre igualmente eso. Siempre puedes encontrarte con ese perro que le encanta que lo toquen, seas alguien conocido o no, y que hará todo los posible para que acabes con tu mano encima de su cuerpo peludo. Sin embargo, dado que no es lo habitual, deberíamos aprender a respetar a los perros en este aspecto. Salvo casos puntuales, los perros adultos, maduros y sin determinados problemas de conducta no se saludan por primera vez corriendo y abrazándose. Se toman su tiempo y ejecutan sus protocolos sociales de comunicación. Por todo lo anterior, deberíamos evitar saludar a los perros de una forma invasiva, permitiéndoles a ellos aproximarse a la velocidad que necesiten. Muchos perros con problemas de miedo o agresividad encontrarán esta situación mucho más satisfactoria, y nosotros podremos habernos librado de un mordisco gracias a haber mostrado respeto por "la manera canina de hacer las cosas".
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Me quedo con la frase «la manera canina de hacer las cosas», si fuésemos más perros… A los humanos nos iría mejor.
Un buen porcentaje de mordiscos podrían haberse evitado, sino todos… ?
Desde luego, amarna, que haríamos mejor conociendo mejor a nuestros compañeros caninos. A algunas personas le es suficiente con el sentido común, a otras con la experiencia en convivir con perros… en cambio, hay personas que necesitan que alguien le cuente cómo se comunica su perro y cómo ellas se pueden comunicar con él. Gracias por seguirnos, un abrazo
Me he permitido compartirlo y comentarlo. En muchos artículos se habla de educar a los niños para respetar el espacio de los perros. Estoy de acuerdo pero deberíamos agregar que como adultos también deberíamos respetar el espacio de los niños para que no interioricen la invasión como norma de educación.
Muchas gracias por tu comentario, Yolanda. Gracias también por compartirlo. Desde luego, no podemos estar más de acuerdo. El bienestar de un grupo depende del esfuerzo que hagan todos sus miembros por colaborar, lo cual implica respetar los espacios y tiempos ajenos, al mismo tiempo que usar una comunicación adecuada. Gracias por seguirnos, Yolanda, un abrazo,