
Muchas veces tenemos una imagen idealizada de los perros de los adiestradores o educadores caninos. Hoy me gustaría contaros parte de mi experiencia a lo largo de muchos años de tratar de arreglar los problemas de mis propios perros y cómo saber más sobre perros me llevó a tener perros con más problemas que cuando sabía menos.
«EN CASA DEL EDUCADOR CANINO, PERRO CON PROBLEMAS»
Muchos adiestradores o educadores caninos comenzaron su carrera profesional a raíz de incluir en sus vidas algún perro con problemas de conducta que fueron incapaces de resolver por sus propios medios. Nuestro caso no escapa de esta generalidad, por lo que hoy me gustaría contaros parte de mi experiencia a lo largo de muchos años de tratar de arreglar los problemas de mis propios perros.
«A lo largo de ese camino que empecé a recorrer, me di cuenta que mis perros tenían menos problemas cuando sabía menos de perros».
Este post te ayudará a entender mejor qué razones pueden conducir al hecho de que saber más sobre perros pueda generar (no siempre, afortunadamente) perros con más problemas.
Incluyo a continuación una lista de los principales factores responsables que he podido identificar como causa de este hecho aparentemente contradictorio.
1. «NO SABE MAS EL QUE MAS IMPONE».
Todos deberíamos darnos cuenta (así suele ocurrir también con la especie humana) que la ampliación del conocimiento no debe implicar la aceptación de la aplicación del maltrato físico o psicológico. Enseñar con técnicas punitivas no significa ni saber más, ni enseñar nada bueno.
«Desde «La Brújula Canina» no compartimos el uso de técnicas que hagan uso de violencia física o psicológica«.
A lo largo de los años, tuve que acudir a varios profesionales caninos, desesperado por los problemas de conducta de algunos de mis perros. Sucede que, algunos de estos profesionales, licitaron el uso de técnicas de adiestramiento obsoletas, justificando la necesidad, de modo que el desconocimiento, la ignorancia y las excusas bien argumentadas me llevaron a licitar igualmente el uso de estas metodologías.
En nuestra opinión, las consecuencias de la aplicación de este tipo de técnicas sobre el estado emocional del perro, así como las propias implicaciones éticas, son pilares suficientes para explicar porqué muchos de estos perros desarrollan problemas de conducta colaterales.
«Es cuanto menos doloroso pensar que muchas, si no la mayoría o todas, de las personas que llegan a usar técnicas obsoletas con su perro para solucionar problemas de conducta nunca lo hubieran hecho si hubieran sido asesoradas en su día por un profesional actualizado».

2. «MUCHA TEORIA, PERO POCA PRÁCTICA».
En la actualidad, la formación, en términos generales, en muchos casos es deficitaria en aspectos prácticos, cuando es precisamente eso lo que los «alumnos» se encontrarán para resolver en su vida profesional real.
«Por mi propia experiencia personal, a mi me recuerda mucho esta reflexión a mi etapa como universitario, en la cual estudias mucho, pero pocas veces sales preparado para hacer un trabajo real».
Agradezco, por supuesto, y de qué manera, las sólidas bases teóricas que pude desarrollar sobre una gran amplitud de temas (con frecuencia, demasiado amplia). Gracias a esta flexibilidad profesional, puedes pivotar con el tiempo a otros ámbitos laborales si así lo necesitas, pero la experiencia real y práctica que este tipo de certificaciones te otorga, suele ser escasa, poca o ninguna.
«Por desgracia, el «germen de la titulitis» puede llegar a ser una epidemia muy peligrosa».
El mundo del perro no es para nada ajeno a este hecho. El estudio del comportamiento canino, los deportes con perros, la práctica de diferentes modalidades de adiestramiento,… están de moda, y a las modas se suben los que saben, pero también los que no saben pero quieren aparentarlo. Es un hecho que actualmente en la formación canina se necesita más práctica y experiencia.
3. «EN CASA DEL HERRERO, CUCHILLO DE PALO».
Muchas personas presentan en sus vidas personales comportamientos totalmente opuestos a aquellos que realizan durante el día (o la noche) trabajando. Algunos muy ordenados en el trabajo, son completamente caóticos en su vida personal. Algunos muy puntuales profesionalmente, en su vida son absolutamente impuntuales.
«Es normal y entendible que tratemos de desconectar de aquellas actividades o maneras de actuar a las que dedicamos muchas horas cada día en el ámbito laboral».
En mi caso particular, he pasado por etapas en las que me parecía razonable pensar que, después de todo el día trabajando con perros ajenos, lo último que puede llegar a apetecer es ponerte a trabajar con los problemas de tus propios perros. Muchas veces simplemente quieres disfrutar de ellos, aceptándolos como son hoy en día, con sus virtudes y sus defectos, y dejarte de líos de ponerte a planificar, desarrollar y ejecutar planes de modificación de conducta. Siempre está el «mañana mismo me pongo», pero la realidad es que es más difícil para alguien con esta profesión.

4. «LA PRESION SOCIAL DEL «PROFESIONAL»».
Si alguien te etiqueta que «sabes de perros», se supone que sabes qué hacer ante un problema de conducta, de modo que la sociedad en muchos casos espera que lo demuestres y que tus perros NO «fallen» NUNCA. Precisamente, si asumimos que la referencia social es un elemento fundamental en el comportamiento de los perros, el hecho de sentirse observado y analizado, tenso, incómodo, por miedo a que tu perro haga algo «inaceptable» socialmente puede dar origen precisamente a la aparición del propio problema que te preocupa.
Además de este hecho, hay otro factor importante a tener en cuenta: deberíamos de ser capaces de entender que son muchas las razones por las que un perro se puede comportar de una determinada forma, y que la manera de educarlo es solo uno de los múltiples factores que influyen en la ecuación. La genética, la gestación, el parto, las primeras etapas vitales, los eventos traumáticos, el entorno donde vive o ha vivido previamente… son algunos de los muchos factores de los que depende el carácter definitivo de un perro.
Por otro lado, es injusto para alguien estar siendo continuamente observado «con lupa». Eso te obliga a no poder relajarse ni siquiera en tu tiempo de ocio y relax, cuando estás disfrutando de y con tus perros.
5. «MIS PERROS SON UN «LABORATORIO»».
Siempre he pensado que es fundamental probar con mis propios perros técnicas de modificación de conducta con las que me siento afín y que he aprendido de algún otro profesional de referencia. Creo que es normal que esto suceda así, de la misma manera que desafortunadamente tengo que asumir que ellos (mis perros) son los que «pagan» el precio de estas «pruebas» de metodologías.
«Es evidente que no todas las pautas funcionan para todos los perros, pero, bajo mi punto de vista, es una obligación ética recomendar y enseñar solamente aquellas técnicas o metodologías que conocemos de primera mano»

6. «LAS FAMILIAS NUMEROSAS REQUIEREN MAS TIEMPO».
A lo largo de los años ha habido bastantes épocas (esta es una de ellas) en las que he convivido con varios perros, lo que claramente dificulta el trabajo para solucionar los problemas individuales de cada uno. Evidentemente, el tiempo que puedes dedicar a cada perro para solucionar sus diferentes (o similares) problemas es menor, pero, además, cuantos más perros, más difícil desde un punto de vista práctico resulta encontrar el lugar o momento para poder «sacar» a uno de ellos a trabajar.
Dice el refrán que «donde comen dos, comen tres», y la creencia popular es que «cuesta igual sacar a un perro que a dos», pero yo no diría precisamente que esto aplique a convivir con varios perros. Es importante ser realista con la situación y el tiempo disponible.
«Es evidente que un perro con problemas (serios) podría estar mejor con alguien con experiencia, pero si esta persona carece de tiempo, ¿de qué sirven sus títulos o su experiencia?. Seguiría siendo una irresponsabilidad igualmente.»
7. «EL PELIGRO DE LA SOBRE-OBSERVACION».

En mi opinión, este es uno de los orígenes de problemas conductuales en perros más frecuentes, especialmente en las etapas iniciales de formación. Saber más de cualquier tema, aprender, profundizar, implica
habitualmente centrarse y fijarse más y mejor en determinados aspectos. Este hecho aplica igualmente al aprendizaje sobre el comportamiento canino.
«Muchas personas que empiezan a aprender sobre perros, sobre todo al inicio, se comienzan a obsesionar con determinadas conductas o «peligros» sobre los cuales están aprendiendo, mientras antes a situaciones similares no les habían dado prácticamente ninguna importancia».
La buena noticia es que hemos visto que con el tiempo la mayoría de personas nos terminamos dando cuenta de que «estamos yendo demasiado lejos», de modo que alcanzamos a «resetear» nuestras cabezas antes de producir daños mayores. Es fundamental no perder la naturalidad de las situaciones, pero observar (lo cual siempre recomendamos encarecidamente) nunca debería implicar trastocar la realidad y ver cosas donde no las hay, por más que estén en un libro.
8. «MEJOR CONMIGO QUE CON NINGUNO».
En no pocas ocasiones, consciente de tu «a priori» mayor capacidad para gestionar los problemas de conducta de determinados perros, aceptas hacerte cargo de perros que, de otra manera, crees que tendrían difícil, si no imposible, encontrar un hogar.
«Desafortunadamente, estas situaciones han tenido en muchas ocasiones un largo camino de sabor agridulce».
El dulce proviene de las satisfacciones derivadas de ver mejorar a dicho perro, pero lo agrio viene en numerosas ocasiones de la a veces cruel sociedad, que nos puede llegar a tachar de «ineficaces o incapaces profesionalmente», cuando con frecuencia has ayudado a dichos perros a mejorar sustancialmente respecto a dichos problemas de conducta.
En otros casos, también debemos resaltarlo, determinadas personas aceptan la tarea de tratar de sus problemas de conducta a perros que, por diversas razones, han llegado a ser muy mediáticos, pasando a convertirse en parte de una poca ética campaña de marketing, que pocas veces termina bien, al menos para el perro.

9. «SIMPLEMENTE SON PERROS».
Aunque a veces los estereotipos comerciales pueden llegar a hacer pensar lo contrario, cada perro es un individuo único e irrepetible, con sus gustos y manías personales, y esto en muchas ocasiones no lo podemos llegar a elegir (o no lo percibimos) ni en muchas otras podemos llegar a cambiarlo (a veces ni debemos tratar de cambiarlo). Si a tu perro, por ejemplo, no le gustan determinados olores fuertes, puedes aplicar todo el condicionamiento que quieras, pero parece difícil cambiar algo tan innato en él o ella.
«Debemos aprender a ser más respetuosos con la propia personalidad de cada individuo, y recordar que los perros de los profesionales caninos siguen (y deberían seguir) siendo perros, con sus virtudes y defectos».
Finalmente, creemos importante resaltar que la humildad debe estar siempre situada en todo caso como la base de todo proceso de aprendizaje. Si de verdad quieres ayudar a tus perros a resolver sus problemas de conducta y verles felices, debes recordar ser humilde. Siempre hay más que aprender, el conocimiento es infinito. No cometas el error de pensar que lo sabes todo y más que nadie. Si caes en eso, pronto te darás cuenta que no sabes nada.
«Convivir con perros, tanto a nivel personal como profesional, te implica (o debería) hacer el esfuerzo de entenderlos, pues finalmente se trata de una especie diferente. Nuestro consejo es aprendizaje y formación, y cuanto más aprendizaje y más formación, más disfrutaras entendiendo a tu perro».
¿Estás aprendiendo o interesado en aprender sobre perros y alguna de estas situaciones te ha pasado? ¿Eres adiestrador o educador canino y tu perro tuvo o tiene problemas de conducta? ¿Con cuál factor de los nueve anteriores te identificas más? ¡Cuéntanoslo!
Si te ha gustado este artículo, y crees que con ello podemos aportar nuestro grano de arena para restaurar una parte de la felicidad de nuestros perros, por favor, compártelo.



Hola! Decirte q es magnifico como plasmas cada una de las emociones en palabras. Me siento identificada con cada una de ellas y gracias a mi perseverancia, he logrado modificar cada uno de esos sentimientos (alguno q otro todabia esta en proceso?) gracias a maestros como tu q habeis seguido indagando en este mundo, habeis podido trasmitirnos q desde la humildad se consigue llegar mucho mas ondo a los sentimientos de nuestros perretes. No creo q haya cosas irreversibles en la conducta de los perros (el caracter del indibido no lo podemos elegir), considero q nuestro concepto de mala conducta vs lo correcto, por nuestra educacion nos obliga a ver las cosas de color blanco o negro. Desde q empece a ver los grises y las difetentes tonalidades de blanco, mi forma de entender la conducta a cambiado; lo comparo con los padres he hijos, cuantos padres desean tener un niño estudioso con carrera y resulta q es un gran atleta ( la familia siente grandes decepciones y frustraciones ). Cuando tienes esquemas rijidos sobre algo ni te dejan disfrutar, y siendo lider de una manada, tampo dejas disfrutar. Despues de 4años con mi pequeña, muy pero q muy complicada q no voy a entrar a especificar porq si no no termino, de lo q me he dado cuenta gracias a seguir buscando, es q en toda relacion ya sea entre humano o humano-perro y viceversa, lo unico q hace todo mas sencillo es la fuerza de un vinculo coherente y respetuoso. Para mi es lo q ha hecho q mi perra me mire a los ojos con serenidad y confianza ( antes no podia mirarme), lo q ha hecho q mis indicaciones sean mas valiosas para ella, aunq a veces lo q ella quiere es mas importante, porq 3 años de imposicion por mi parte ante menos de 1 año de relacion respetuosa hace q tengamos un trabajo de comprension mutua???. Me rio porq sinceramente tenemos mucho q aprender y nuestro enfado por no controlar la circustancia lo debe de frustrarnos ni hacernos sentirnos ridiculos, la comprension junto con la aceptacion nos da la satisfacion de una relacion placentera.
El factor con el q mas me identifico; estoy en la etapa de querer ayudar a otro perros ahora q he conseguido una formacion coherente, pero mi perra me sigue necesitando y no quiero quitarle tiempo a ella. Y hasta conseguir hacerme un hueco en el mundo tengo q combinarlo con mi actual trabajo?
Tengo ganas de coincidir contigo alguna vez, apunto he estado hoy en sodupe?, me encanta tu filosofia sobre familias perrunas. Sigue asi, eres un grande!!!
Muchas gracias por compartir tu experiencia, Sara. Un texto realmente emocionante, que refleja el esfuerzo del cambio, la presión social que muchas veces padecedemos y tantos y tantos factores externos que nos hacen daño en la relación con nuestros perros. Afortunadamente, como nos comentas, estás ya en el camino, el camino hacia una relación empática de respeto mutuo. Qué gran cambio es ese. Me ha encantado tu reflexión sobre la escala de grises, insistimos mucho en ello en todas nuestras formaciones. Nos resulta más fácil con frecuencia situarnos en los extremos, pero la comodidad no siempre trae una mayor felicidad. Una pena no haber coincidido en Sodupe, pero estoy seguro que habrá más oportunidades. Si podemos ayudarte en algo, del tipo que sea, no dudes en escribirnos. Te mando mucha fuerza y ánimo, y mi más sincera enhorabuena por haber escogido este nuevo camino. Un abrazo fuerte, Sara,
Hola soy karol, me saque el título de adiestradora y rescate, tengo un pastor alemán de trabajo al cual en varias ocasiones mordieron en el curso, ahora el pinza a cualquier perro que vea, y se pone muy nervioso, a causa de eso yo me alteró más aún por miedo a que muerda, vamos a socializacion cuando tengo fiesta y puedo, pero todo lo que dea trabajar con el no tiene problemas es cuando está en la calle cambia su actitud,
Gracias por tu comentario, Karol. Y muchas gracias por compartir sinceramente tu caso con tu perrete. Aunque es evidente que carecemos de suficiente información respecto a vuestro problema concreto, nos atrevemos a darte una visión general. En nuestra experiencia, hemos visto que hay muchos perros de trabajo cuyos niveles de estrés y ansiedad tanto durante como fuera del trabajo que desempeñan son tan elevados que esta situación desemboca en su incapacidad para llevar vidas «normales», vidas de perro doméstico a nivel de socialización. El excesivo control que se lleva a cabo durante determinados tipos de entrenamiento para los perros de algunos trabajos desemboca con frecuencia en la falta de autoestima, excesiva frustración y falta de desarrollo de dos aspectos fundamentales para la vida de un perro feliz (conducta exploratoria y dimensión social). Por lo que nos cuentas, está claro que te preocupas porque tu perro no muestre ese tipo de problemas de conducta no deseados que nos explicas. Los eventos traumáticos dejan a muchos perros «tocados» durante mucho tiempo, pero habitualmente no son irreversibles si se trabajan en la dirección correta. Cierto es, que también hay problemas que nunca se podrán superar, hay que aceptar ciertas realidades. Si crees que podemos ayudarte con algo, no dudes en contar con nosotros, Karol. Muchas gracias por leernos y te mandamos mucho ánimo,
Me ha encantado el artículo y comparto una parte de esa trayectoria aunque no trabajo profesionalmente con perros si intento ayudar en primer lugar a las mías e invitar a la reflexión compartiendo mis experiencias domésticas peludas con otros. Cuando los problemas de tus perras te llevan a erras»saber» de perros creo que no sueles dar con la información adecuda a la primera. Muchos de los factores que comentas también me son familiares además de confiar en terceros que sabían de todo excepto de perros como seres vivos individuales y sintientes. Sumo a mi ignorancia y total inexperiencia el adoptar la perra «equivocada» y al poco meter otra de la calle por evitar que fuera a la perrera. Tenia idealizado compartir mi vida con perros y solo veía mi infierno con los problemas gordos que tenían. La gran diferencia hoy es haber aprendido a amarlas con sus dificultades e incompatibilidades. Y que no me separen de mis perras. Por ellas «mato». Gracias por compartir tan buena y sincera información.
Muchas gracias por tus palabras, y más gracias aún por compartir tu historia con nosotros. De tu comentario podemos entrever mucha frustración y pena, pero también un gran amor y respeto hacia tus perros, y eso justamente es lo más importante. Aceptarlos como son, sin abandonar la ilusión por mejorar día a día, es fundamental para poder tener una vida conjunta feliz. Los perros vienen con su propia personalidad, sus manías, sus gustos, sus virtudes y sus defectos… y hay muchas de esas cosas que no son moldeables. Afortunadamente, otras sí, :). Gracias a ti también por tu sinceridad. Esperamos seguir ofreciéndote contenidos que te interesen, un saludo fuerte,
Me siento identificado con el artículo, siempre he tenido perras, la primera muy tranquila y sin ningun problema, despues otra con miedos a los perros y personas actuando queriendo huir o esconderse entre mis piernas…. Ahora tengo mi primer perro y es todo lo contrario a lo que he tenido anteriormente, es un perro fuerte, con caracter y grácias a el me a hecho descubrir el mundo del perro y saber como corregir sus conductas…. El problema siempre viene cuando nos encontramos con dueños de otros perros, que no saben como llevar a un perro con caracter.
Muchas gracias por contarnos tu historia, Alberto. Efectivamente, como bien nos cuentas, cada perro es completamente diferente y, aunque nosotros seamos la misma persona, gestionamos de manera diferente distintos problemas y más aún en distintas épocas de nuestra vida. Así es, durante vuestros paseos os váis a encontrar personas de todo tipo, que tratan a sus perros y a los tuyos de maneras completamente diferentes, algunas más acertadas que otras. Desgraciadamente, el cambio se produce lento y, aunque están llegando a la sociedad cada vez más unos mensajes muy interesantes sobre el comportamiento canino (otros no tan interesantes, por desgracia), aún tenemos mucho que mejorar. Ante esas personas lo único que cabe es tener empatía con ellas y pensar que tal vez no han tenido acceso al cambio. Luego hay otros que quizás no tenga solución, pero no podemos cambiar el mundo, solo «nuestro» mundo. Alberto, te mandamos mucho ánimo con el perrete y, por supuesto, si nos necesitas para cualquier cosa, puedes contactar con nosotros, estaremos encantados.
Me siento muy identificado con parte del artículo, he pasado por diferentes etapas poniendo en práctica diferentes técnicas y conocimientos que desgraciadamente eran obtenido de shows televisivos y pseudoprofesionales, hoy día no confío en nadie que mi instinto y mis valores basado en la empatia respeto y entendimiento no coincida con el otro. Mi ilusión es seguir ayudando a tula y seguir aprendiendo y poder ayudar a todo el que lo necesite con educación siempre amable y por supuesto sin castigo y propagar artículos como el vuestro que consideró muy beneficiosos, muchas gracias.
Muchas gracias por tus amables palabras, Ismael. Nos alegramos mucho de que te haya gustado el artículo. Creemos importante contar lo que la experiencia nos ha ido enseñando para ayudar si es posible a otros que empiezan ahora el mismo camino que en su día recorrimos nosotros. Te mandamos mucho ánimo con Tula.